Intento fallido 2. Segundo Intento, el final.

Intento fallido 2 Segundo intento
Cuando ya quedamos en que nos veríamos ese mismo día empecé a sudar. Y ahora qué hago, jueputa? Voy? No voy? Yo? La muy señora? O sea, estaba derretida por ir, pero dentro de todo tenía el discursete social ese que jode hasta el polvo más polvo! Ese discurso de mierda sobre la putería, de la cual formaba ya parte, que me andaba cagando las ganas. Claro, yo, la mujer perfecta, cómo es que iba a ir a la casa de alguien directo a coger? O sea, cuánta doble moral la mía también no? Si pasaba por azar la cogida estaba bien, pero ya con intención y queriendo, no!
Entonce, para mitigar un poco la culpa y la vergüenza, llamé a la amiga salvasituaciones de siempre y le pedí ánimo, y claro, ella más que bien mandada y bien rodada, ya con harto kilometraje, me dijo: Usté vaya, mamacita! Vaya que quién sabe de aquí cuándo se le vaya a presentar la virgen otra vez! Y si el muchacho le gusta, vaya y diviértase! Vaya, pero si va, vaya dispuesta a todo! Y todo es T-O-D-O!
Y ese TODO me sonó a full perversión!
No ha de ser todo, le dije y ella me devolvió el TODO es TODO!
Entonce, dije, ya bueno, si es todo o no es todo igual voy a ir.
En la tarde dejé el trabajo a medias y regresé a la casa a acicalarme un poco. Me bañé con gel oloroso de ducha, me puse crema en todo el cuerpo y esta vez me forré con un conjunto de randa azul todo hot que me había comprado miexmarido y que nunca lo llegamos a usar. Nadie sabe para quién trabaja, no? Le arranqué las etiquetas con los dientes y lo modelé frente al espejo. O sea, mal no estoy! De donde agarrar hay! Me dije. Por fuera me puse cualquier cosa y
bajé fumándome un tabaco hasta que cuando ya estuve afuera apareció él a abrirme la puerta del edificio. O sea el tipo ni se había peinado. Creo que todos los hombres son así. Un polvo más, un polvo menos, les da igual, mientras que las mujeres sí le dedicamos su tiempito a la productivización y arreglo del cuerpo. (más si va a haber cuerpeo)

Saludamos, subimos por el mismo ascensor y entramos. Yo en el ascensor ya me lo quería comer! Estaba ya por lanzar esa baba espesa que deposita Brandom mosca en sus víctimas antes de devorarlas. Qué muchacho más bueno!!! Qué bien puesto el hijuemadres!!! Despeinado y todo pero cogible!
Había tensión de lado y lado. Cómo se porta uno cuando ya sabe a lo que va? Dentro del matadero ya no hay como recular, no? Como que el discurso no fluye y uno siente que le tiembla hasta la voz. Lo primero que me dijo fue que le había dejado el cuerpo marcado. Se alzó la camiseta y me mostró los moretones que tenía en el pecho. Qué pecho!
En serio esos te los hice yo? Le pregunté.
Sí, me contestó. No me acuerdo, por dios que no me acuerdo!
Y en realidá no me acordaba haber puesto a trabajar tanto la boca. Parecía Cristo el joven! Pero me la saqué, dije algo entre chistoso e inteligente y seguimos en otra cosa. Seguía tensa.
Esta vez yo solo me bebí una cerveza y como cosa extraña, él nada. Solo tenía una tableta de chocolate que la pellizcaba y se metía los pedazos a la boca de cuando en cuando. Qué raro, pensaba. Pero, bueno, no me quedé más en ese asunto. Le clavé los ojos y algo tenía este muchacho. Algo especial debía tener como pa volverme así de loca, así de líquida. Tenía ganas de lanzarme sobre él y morderlo por todos lados, pero había que ir con calma porque una dama espera. Ajá!
Antes yo ya había salido con algunos tipos, pero con nadie me había sentido así. A nadie le había puesto tanta atención y ganas como a él. Qué manos!!! Qué manera de usarlas pa calentar! Madre mía! Era capaz de cortárselas y llevármelas a la casa pa tocarme todas las noches!
Nos pusimos a hablar y, otra vez, el tipo nulo! Qué desesperación! Por qué no haces algo? Ya sabemos a lo que vinimos, no? Vamos, arráncame la ropa, tírame al piso, tírame en el piso! Dime que lo único que quieres hacer es cogerme!! Y nada. El bien sentado ahí en el sofá comiendo su chocolate. Qué verga! Claro, el muchacho, muchacho!
Mierda. A ver, virgencita, pensaba yo, dame fuerza pa sacarme este traje de madre-exesposa que todavía traigo y volverme una teibolera completa y arrastrarlo yo! Sino esto no progresa. Más los nervios y la pretextadera para que se quede ahí sin hacer nada? No! Y la virgencita, viendo mi desesperación, me hizo caso, creo.
Saqué fuerza pa agarrarlo del cabello y comérmelo a besos. Yo nunca me imaginé que estaría en esas tomando yo la iniciativa! Qué dirá mi vieja!!! Tenía en la cabeza. Entre respiración y respiración logré ponerme frente a él sobre sus pierna, le cogí las manos y me las puse en las nalgas, le cogí la cara, le lamí los labios y le mandé la lengua hasta la garganta. Qué garganta!!! Ya está! Lo que dijera mi vieja, el cura, la mamá del muchacho, el presidente o el psiquiatra ya me tenía sin cuidado. Con la ropa se fue aflojando la culpa también. No podíamos perder tiempo!
Esa noche no me podía quedar hasta la madrugada porque al otro día iba a ir una de mis amigas a las 7 a desayunar. Bueno, si la cosa se ponía buena, habría podido mandarle un mensaje y cancelarla.
A todos mis gestos el muchacho respondía bien, pero claro, no era el de la iniciativa. La loca demente era yo. Loca solo por querer y ponerlo de manifiesto, obvio. Las mujeres se aguatan el deseo y lo esconden, sino están locas.
Esta vez el franeleo duró menos porque en una de las bajadas ya de una metí la mano en su pantalón. Oh my god!!! Era la primera vez, de lo que me acordaba que hacía eso con un alguien que no fuera mi marido. Mis manos ya estaban acostumbradas a su tamaño y cuando me topé con aquello me faltaron dedos!! Bien, el muchacho, muy bien! muy bien dotado!
Y ahora? Pensé. Qué hago con esto? A dónde lo llevo? Y me acordé del TODO es TODO.
A la boca? ni cagando!!! No, no, no!!! Yo no estaba lista para eso. A la primera que estaba con alguien distinto, no!
El, evidentemente, quería eso y la noche anterior él lo había hecho conmigo, entonce, por mínima cortesía yo debía devolver el gesto, pero no, yo hasta ahí no más, gracias. Una tiene sus taras, y, bueno, si es de “quedar mal” se queda y no pasa nada. Y ahora sí ya hay que desmitificar un poco eso del sexo oral, no? De todas las mujeres con las que he hablado, quizá el 90 por ciento me han dicho que no les gusta practicarlo. Que se los practiquen sí, al 100 % casi, pero hacerlo no. Y a los hombres les encanta! Es la herencia del porno, creo. Piensan que todo acto sexual debe comenzar con aquello.
De hecho, a una amiga mía, una vez la encontré desconsolada y angustiada. Qué te pasa? Le pregunté y me dijo: es que hoy es el cumpleaños de X. Y yo le dije: y? lindo, no? Van a salir, a comer pastel, bailan, y seguro terminan tirando! Y ella me dijo: sí, eso es lo malo! Que hoy es su cumpleaños!!!! Y que solo en navidá, día del amor y cumpleaños yo le hago sexo oral! Y hoy me toca!
Y yo me maté de risa!! No puedo creer! En serio lo haces solo en esas fechas? Y me dijo que sí. “tengo un asco de hacerlo que siempre tengo una toalla a mano pa limpiarme la boca. No te imaginas las náuseas que me dan cuando me toca hacerlo” Y esa es la bronca, que “toca” hacerlo.
Mi caso no es así de extremo. Si estoy absolutamente prendida lo hago y con gusto, pero sino, evito. Y esa noche fue así. Evite hacerlo y a él no le gustó mucho. Pero ya qué, yo estaba ahí por mí y por mis ganas, así que no iba a aflojar a hacer algo que no me hiciera sentir bien a mí. Así que solo me dediqué a tenerlo en la mano.
Cuando lo tengas en la mano, date cuenta más o menos cuánto mide, me había dicho mi amiga. Esa información siempre nos es útil por si cualquier cosa. Compara con el de tu exmarido a ver cuál de los dos la tiene más grande.
Y para qué me sirve eso? Le preguntaba yo.
-Para tener referentes, no más, mi amor.. para cuando estemos conversando tengamos cosas qué contar y no como vos ahora que ni siquiera sabes si tu marido era o no un buen polvo.
Cuánto mide? Qué voy a saber cuánto mide???? Lo que sí estaba claro era que sí, en efecto y efectivamente era mucho más grande que las anteriores. Y una vez, con arma en mano y ya entrada en calor yo sola solita me saqué la ropa: fuera sostén, fuera calzón y me quedé desnuda sobre él. Sus manos ya habían pasado por todos lados y seguramente yo ya lo estaba mojando. De hecho, sentía que era así y lo sentía terriblemente erecto entre mis piernas. Era el momento! Besos, toqueteos, mordidas, crespos, pezones, brazos, piernas, saliva, fluidos y justo antes de que entrara, la vocecita cariñosa pero firme de mi amiga en el oído:
“ cuando uno putea, putea con putos igual que una. Manes que se pegan los polvos con la que aparece! Ninguno es santo, ninguno es virgen, así que, mi amor, usa protección, y si el tipo es así de pronto con vos, es con todas, así que usa protección hasta en las rodillas” Sin protección NO! Te cagas si lo haces sin protección”
Verga!!! Y en la calentura más calentura, entre los quejidos, los mordiscos y las babeadas, alcancé a decirle: Tienes forros? Y él con su voz agitada contestó: NO
Chucha tu madre!!!! Cömo no vas a tener forros pues, huevón! Quise decirle! Pero la gil también era yo que no se me ocurrió llevar!!! Se me hicieron agua los helados ese rato. No sé ni de dónde saqué coraje pa bajarme y respirar ahí tirada en el sillón. YA nadaffffff, le dije. No pasa es nada!
Y él una sola vez insinuó que continuáramos, pero yo le dije que no había chance. No pasó nada. Nos quedamos jadeantes. Los dos ahí lluchos mirándonos cómo no podíamos coger por no tener protección! Eso nos pasa por andar en cosas de mayores!
Nos quedamos un rato así en el sillón tocándonos los brazos con los nudillos de la mano mientras nos mirábamos desnudos. Qué buen trabajo que hizo la madre con este chico, comencé a pensar. Qué respetuoso!!! No presionó, no manipuló, no echó la culpa al otro, no se hizo la víctima: respetó. Varón, hijueputa, bien varón el muchacho!!!
AL final de la noche nos vestimos, nos pusimos a ver videos en la compu, él me enseñó algunas músicas y cuando tuve sueño me fui a mi casa. Nunca más lo volví a ver.

Los miedos

Y apareció este hijo de su madre a volverme las ganas! Yo que me estaba preparando pa entrar al mundo espiritual pura y sin mancha. Yo que me decidí a retirarme de las canchas del cuerpeo y entregarme completica a esa ascensión que me alejara de toda forma de pecado pa dedicarme solo a laburar! Aparece él otra vez, luego de año y medio a jugar con mis explosiones líquidas.
En ese año y medio salí con un montón de gente. Artistas, académicos, escritores, editores, mayores, menores y con nadie me sentí tan bien como este niño. No, no es amor, no es apego, es pura calentura! Empatía, también, quizá. Con él es con la única persona con la que no tengo máscaras. Con el resto siempre hay pose. Pose de diva, de madre, de empoderada, de inteligente, de buena conversadora, de culta, de inocente, de gil, de puta y hasta de subnormal! Con él no hay chance de nada y eso es lo que lo hace lindo! No hay chance de atadura ni pegadura, con él es libre! Somos tan distintos y estamos en tan lejos espacial, etárea, social , moral y hasta económicamente que entre nos solo podría haber libertá.
El niño me gusta y me gusta mucho, pero él no se deja. Pero, entonce, para qué mierda aparece? Qué quiere? Coger? No quiere eso, se me ha ido de las manos todas las veces. Yo he estado ahí, abierta como compás en la cara y él me da largas. La primera vez entendí por qué era. Tenía el bajón del golpeado. Del que se hizo mierda porque terminó con la novia con la que pensó que pasaría toda la vida. Esa figura que ya introdujo en la familia y que la mamá la adora y la trata como si ya fuera su hija porque a parte de ser linda y dulce hace feliz a su hijo. El gil que está enamorado. Comprendí todo, empaticé con él porque cuando nos conocimos yo también estaba golpeada y queriendo comerme al mundo y escupirlo en un solo gargajo! No progresó la atracción sexual entre nos por este apego al pasado y estuvo bien. Me quedé con las ganas un par de meses pero luego la gente empezó a tocar la puerta y yo salí lironda a ver qué podía encontrar.

Y justo cuando ya logré dominar y encaminar mi institnto y deseo sexual, aparece otra vez!!!! Verga!! Qué te hice yo pa que aparecieras!!!! Y empieza nuevamente el juego. Seguro él también se quedó con ganas y algún rato pensó que nos las podíamos quitar. Pero sigue con miedo.
Ël mismo me lo dijo un par de veces. Me tiene miedo. Y por qué? Miedo de que me apegue a él? De que lo lastime, de que me lastime? De que lo muerda? Ah! Ya me acuerdo. Me dijo que tenía miedo de no ser tan bueno en la cama y decepcionarme. Y qué se piensa él que soy yo? Una porn star? Una máquina sexual? Esa es la bronca con todo y en todo. Tendemos a idealizar, en cualquier aspecto, al otro. Yo puedo hablar fluida y descarnadamente de sexo no porque tenga una vida sexual recontractiva con miles de parejas sexuales y sea la Romi rain de la ciudá! No, más bien al contrario. Puedo hablar así porque para mí no es un problema mi sexualidá. Desde niña fui muy curiosa y muy sexual, siempre hacía preguntas que estaban fuera del estándar infantil y a punte investigación y toqueteo propio y con conversaciones con gente sabida del tema , llegué al punto de asumirme, aceptarme y amarme como ser sexuado. Lo asumo bien, estoy en paz con eso, no me bronqueo, no lo reprimo y cuando hay chance lo disfruto. No soy como el resto o la gran mayoría que aprendió a reprimir su lado sexual y erótico, a avergonzarse y a guardarlo porque eso es lo único que le da valor a su presencia. Yo lo amo, lo venero y lo cuido! Esa es la ventaja que me da el conocimiento de mí misma y de este lado. Me da libertá! La libertá no de tirar con todo el mundo, sino de escoger con quien lo hago , cuándo lo hago, cómo lo hago y qué siento cuando lo hago. Aquí me acuerdo las palabras de una vieja sabia que decía: la libertá sexual no radica en andar pegándose los polvos con todos los que aparecen, radica en saber que una puede hacerlo sabiendo que esa decisión depende solamente de una, de nadie más. Es decir, no hacerlo por presión, por complacencia, por agradecimiento , por moda, por pose, ni por lástima, lo puedo hacer porque yo decido. Y yo decidí hacerlo con él pero él me tiene miedo.
A veces digo: qué pensará el muchacho? Que soy sinuosa como una diosa? Yo también tengo miedo, hijueputa! Así como él, seguramente, piensa que debería ser un semental para dejarme complacida, yo por mi lado me asusto pensando en que él debe querer encontrarse un cuerpo firme, durito, con las tetas bien paradas, redondas como toronjas que reboten en movimientos sincronizados! Yo me miro al espejo y digo: verga!!! Ya con tres hijos, qué puedo ofrecer? Las tetas en las rodillas! La panza flácida, las nalgas a medio endurar y ni hablar de ahí abajo! Pasó una cabeza por ahí y ahora qué? … y retrocedo también. Pero no me dejo tanto. Son los miedos de todas, creo . Los miedos que nos nacen por todo ese bombardeo maldito que tenemos sobre la estética de los seres perfectos!: sin manchas, sin arrugas, sin olores, sin canas, sin pecas. Y el porno! Obviamente el porno hace su megaaporte en esto. Fuera de las expectativas vestidas, las desvestidas son más crueles todavía: tetas infladas, culos brillantes, redondos , vaginas perfectas, penes kilométricos, gemidos cadentes, miradas sensuales, coordinación exquisita!! Wow!! Que en al vida real todo funcionara así!! Si a mí, alguna vez en el cojeteo con mi exmarido me terminó dando un rodillazo en los dientes porque andábamos dizque queriendo innovar las posturas! Eso del sexo solo es un ejercicio grotesco y sonoro que da placer, nada más! El punto no está en los malabares que se puede hacer, al menos para mí no, el punto está en dejarse sentir . Sentir y dar placer. No más! Así que por eso no sé por qué tanta huidera del muchacho. Y claro, todo esto sumando a que a lso varones los crían con la idea de que tienen que ser quienes lleven el ritmo de todo, pues que cuando se encuentran con una mujer que sabe lo que quiere, como quiere y cuándo, pues me imagino que pone en jaque su masculinidá y puede vulnerar su virilidá, no? pero no debería ser así, si pedimos mismas oportunidades e igualdá en condiciones, debería aplicárserlo en la cama también, no?
En fin, esperemos que la próxima vez que asome el chico sea ya con la clara intención de dejarse llevar. A mí me gusta él y el aire que le rodea. No me gusta solo su miembro, me gusta él como persona. Y aquí también cito las palabras de esa misma vieja sabia que me enseñó tanto en la vida: un hombre no solo es un pene y una mujer no solo es una vagina.
Así que si el tipo me trae loca no es solo por eso.

Mi amor, si estás leyendo esto, esto es para vos. Cero feeling, full relax.

Intento fallido 2. Segundo intento. Preliminares

No solo había dejado los libros y el calzón de encaje en su casa. En el franeleo se me había caído un arete que era valioso por quien me lo dio. Entonces ya tenía otro pretexto.
Al otro día me desperté con culpa y llucha. LA madrugada había llegado muerta de frío. Me había sacado el pantalón, el suéter, el sostén que lo traía al revés y me había envuelto en el edredón de plumas de pato que puse desde que me separé. (Pa compensar el calor del cuerpo que ya no tenía al lado). Verga!! Cómo pudo pasar? Pensé apenas abrí los ojos. En qué mierda estaba pensando? Y al mismo tiempo se me venía a la cabeza las imágenes de ese toqueteo maldito que tuvimos. Puta, qué rico!!! Yo mismo me tocaba y me acariciaba y quería tenerlo al lado al tipo! Ahí metido en mis cobijas pa no dejarlo salir nunca! No era tanto el hecho de haber o no haber cogido. Era el hecho de haber sentido otra piel. Y eso que no había pasado “nada”.
Como no había nadie en la casa, me levanté así tal cual, desnunda, solo me puse un top pa que las tetas no se me cayeran al caminar, me hice un café, me senté a desayunar, creo que dejé marcas líquidas en la silla del desayunador, me bañe, me vestí y fui a laburar otra vez. En el camino iba piensa, piensa y piensa y de vez en cuando se me venía esa especie de contracción mojada en la concha que tenemos las mujeres cuando estamos ovulando y reconocemos algo agradable.
Qué hago? Pensaba. Lo llamo, lo busco, le digo que me olvidé los libros, que me olvidé mi arete? Qué hace una mujer de mi edá en estas situaciones? Si nunca antes había estado en estas situaciones ni en esta edá?
En el taller de costura estiraba las telas con las manos y ese movimiento me recordaba lo de la noche anterior. Mis manos estirándose por su espalda, sintiendo con las palmas sus vellos, la piel caliente mientras su respiración se ampliaba en mis oídos.

las obreras me decían algo sobre el trabajo y yo ni escuchaba, solo me reía. Mi vieja me preguntaba que cómo me había ido anoche con mi “amiga” y yo solo le respondía: ahí… bien, contando sobre la familia, los problemas, ya sabes má.. ella siempre emproblemada!

Ya era casi media mañana y el muchacho no asomaba. Yo pensaba que él me escribiría y me diría: mira, te olvidaste los libros o algo parecido, pero nada. Qué no se quedó con ganas? Qué para él fue todo eso y no más? Que no se querrá sacar el clavo o por lo menos reivindicarse como semental? Por qué mierda no escribe!!! Y si le escribo yo? Y si piensa que soy una loca demente pobre desesperada? Igual era la verdá! Daba igual lo que pensara. Loca y demente quizá no, pero pobre desesperada sí! Meses sin tener nada y de pronto pasar a aquel, obvio!!!
Esperé un par de horas más, el chico no asomó y decidí escribirle yo con el pretexto más pendejo que encontré. El arete! Ni siquiera los libros, el arete! Y si no me contesta? Y si fui una más de sus noches-noches? Qué hacer! Y si él ya no se acordaba de mí? Y si él estaba al otro lado de lo más tranquilo jugando Xbox o viendo la tele porque su vida sexual era de lo más activa y solo yo aquí acordándome de todo? Otra vez, recontramierda! Por qué una llega así a esa edá con tanta poca experiencia en el tema?
El matrimonio, decía una amiga. El matrimonio es lo que te castra! Lo que te expropia, lo que te asienta, te encamisa la de fuerza y te desaparece. Al menos a las que han sido como vos: perfectas!
Entonces, antes de mandar el mensaje sobre lo del arete, decidí llamarla a ella, a mi amiga. Esa amiga experimentada que no falta en la vida de una y que está ahí pa encaminarla en los más oscuros temas. Con mi vocecita dulce y medio avergonzada le conté la historia, y al otro lado, después de un gran respiro, solo escuché una carcajada! O sea que no pasó nada y vos quieres volver?? Bien está, mi amor, así se empieza la vida. Si le gustó, regrese, si él no quiere, él se lo pierde, pero usté pida, demande, escriba. SI no contesta, no contesta, ya habrá otro que quiera su cuerpito. Y apenas colgué mandé el mensaje.
“Hola, cómo vas? En tu casa me olvidé mi arete, quería saber si me lo puedes guardar”.
Si me lo puedes guardar? La mentira más grande que había dicho! No quería que me lo guardara! Quería bajar ya a por él!
Se demoró en contestar pero luego llegó: “Hola sí, claro, te lo guardo”.
Verga!! Este man! Qué simplón! Te lo guardo, te lo guardo. De ley no quiere nada, pensé. Este gil se abrió. Bueno, ya nada, pasó y ya está. Seguí trabajando, pensé en ir a dormir donde mi vieja, pero luego de un rato entró el mensaje. “ si quieres te lo puedo dar hoy porque los otros días ya me voy de viaje y de aquí quién sabe cuando regrese”.
Hoy? Mi amor, ahorita!!! Quería contestarle!
“Bueno, está bien, cómo a qué horas podría bajar?” Conversación para pendeja que tenía porque lo que yo quería decirle era: quiero bajar a tu casa e intentarlo de nuevo!
El puso una hora y cerró con: te lo bajo al parqueadero porque ya sé que no vas a querer subir.
Mierdaa!!!!! Que no voy a querer subir? Si era capaz de tirar una cuerda desde donde estaba hasta su departamento y tipo canopy cruzarme en par segundos hasta donde él estaba.

Sí quiero subir, le dije.
Y ahí quedamos. A las 7 estaría en su casa para recoger los libros, el arete y subir.

Calzón nuevo

De por entre los chats de mis amigas apareció él. Resulta que había leído la historia en el blog, se encontró y decidió escribirme. Por qué? Solo él lo sabe, aunque el aquelarre ya lo intuye.
Todos los aspectos de mi vida los manejo con cierta seguridá y fluidez, pero en este lado todavía necesito asistencia. Las charlas, tedx, seminarios y capacitaciones intensivas que he tenido con mis amigas experimentadas todavía no me han graduado.
Así que apenas pude le escribí a mi tutora.
-Gorda, sabes qué? Sabes quién apareció?
-No, quién puede aparecer en tu vida que es más aburrida que ir a misa chuchaqui en domingo?
-El muchacho…
-El muchacho de los ojos tristes?
-Yes! Por qué crees vos que apareció?
-Eso es fácil, mi amor, tengo dos teorías: 1. El man leyó el texto y quiere reinvidicarse. Pegarse un polvo con vos como pa dejar sentado quién manda o 2. El leyó el texto y dijo: esta man está loca, mejor tenerla como amiga! O quizá las dos razones en una sola.
-Ya.. yo había tomado en cuenta solo la primera.. y ahora qué hago?
-Afloja rápido! Y dale el chance de que demuestre que es un campeón! Yo no me ando con huevadas.. si a mí me gusta alguien, de una al palo, mi amor. Ay, perdón, al grano quise decir. Pero la cuestión ahí está de tu lado. Te gusta el tipo todavía?
-No sé.. ha pasado tanto tiempo ya que no tengo idea.. sí me gustaba, un montón.. pero ahora ya soy otra..
-Otra??? Si sigues siendo la misma gil que no afloja ni porque el man te encante!! Afloja breve y verás que para los próximos palos ya no lo piensas tanto.. así empecé yo.. y ahora me los como que da gusto!! Como un bistek cada uno!! Pero eso sí, mi vida, si vas a aflojar, que sea con calzón nuevo. Esa es mi cábala. Calzón nuevo con cada man.
-Y después que hago con el calzón?
-Lo botas a la basura.. eso como pa no engancharte.. es simbólico.. se bota el calzón con todo y man adentro.. sería algo así como lo contrario al agua de calzón.. me cachas?
-hablas huevadas, gorda!!!

Intento fallido II EL muchacho de los ojos tristes

Yo me cité con él sin conocerlo. Por la red social me había ofrecido un libro que lo andaba buscando desde hace tiempo y como según su foto y lo que habíamos hablado parecía tranquilo, pues se dio el encuentro. Ese 25 de diciembre había trabajado todo el día, así que apenas tuve tiempo de ir a la casa a bañarme y cambiarme de ropa. No sé si por intuición o por algún mensaje cósmico, a pesar de que no había cogido en meses y no pensaba hacerlo tampoco, me dio por ponerme ropa interior de encaje. Encima me eché un jean de bastas anchas, un suéter cardenillo de cuello en V, me recogí el pelo mojado en un moño y salí. No tuve tiempo ni de rizarme las pestañas. Total, a cita romántica no iba, quería el libro nada más.
Nos encontramos en el lugar donde habíamos quedado y una de mis sorpresas fue ver que él era un muchachito, en la foto no parecía tanto. Ya cumplí 27, me dijo. Sí, era un muchachito. Nada qué ver conmigo.
Como todo estaba cerrado y él no tenía el libro en la mano, me ofreció ir a su casa. –Vivo aquí cerca y si quieres ahí tengo más libros que puedes ver-. Bueno, pasamos comprando algo, conversamos un poco y me voy, le dije así como quien da una orden. El ser mayor que él me daba cierta cancha. Cancha que no tenía porque el último tiempo había pasado encerrada llorando y cuidando niños. Dos cuadras antes de llegar paramos en una licorería, compramos un six pack y de pronto ya estábamos en el ascensor. En ese pequeño metro cuadrado mis fosas nasales aspiraron todo su perfume. A los tiempos olor a hombre, hijueputa!!!
Su departamento era lindo. Departamento de joven escritor con plata o mantenido por sus papás que al caso viene hacer lo mismo. Pasé y con una sola mirada al lugar ya tenía cierta información del tipo. Buen gusto. Refinado, estailish. Casi a la entrada estaba su librero. No era tan grande pero tenía buenas ediciones y títulos que yo en la vida había escuchado. De ahí sacó un par de ejemplares y me los entregó en las manos. Aquí está el que te ofrecí y este otro que sé que te va a gustar. Historia del Japón en comic. Y si ese rato estaba con vestido,por diosito santo que se me caía el calzón al piso. Con eso para mí él ya tenía ganada la tercera base. Nadie en la puta vida había sido tan certero con un libro como él. Y sin conocerme. Dibujos, letras, Japón.
Nos sentamos a conversar en el comedor y mientras cruzábamos información y nos mandábamos las bielas me iba pareciendo menos muchachito. Hablaba con soltura del autor que me interesaba, hacía preguntas sobre mi vida y yo aparte de escucharlo y responderle lo empecé a mirar con ojos de hembra. Qué lindo el tipo!!! Qué cuerpo!! Qué pestañas! Qué dientes!!! qué crespos!!! No sé si era yo, el efecto de la tercera cerveza a la que ya habíamos llegado o el hambre que me había dejado ese semestre de ayuno sexual. No había duda de que hacía ejercicio. El pantalón le forraba las piernas bien trabajaditas y por el cuello de la camiseta sobresalía parte de los músculos de los hombros. Qué hijo de puta! Qué buenos brazos! Qué espalda! Qué despliegue de belleza! Además su manera de hablar, de ser y su voz. El no era como cualquiera, no era como todos los que había conocido. Me sentía bien con él.
De su lado también venían miradas de rayos x. Un rato me dijo: qué guapa que eres. Y eso hizo que fluyera esa sensación cálida y líquida que nace en la garganta, recorre veloz pecho y estómago y desemboca entre las piernas. Nadie me había dicho eso. No puede ser, me dije, qué me está pasando? Qué tiene este tipo que me está ganando? Si es un niño!!!! Qué hago yo aquí metida en su casa mirándolo con deseo?
Me apuré terminando la cerveza y le dije: me voy, es tarde ya. Gracias por los libros y, bueno, lindo conocerte.
Quería zafar, hijueputa!! De gana me iba a enfrentar a eso que le temí y que había estado evadiendo por tanto tiempo: el cuerpo ajeno. En realidá no me quería ir, pero tenía que hacerlo.
No te vayas todavía. Qué date un poco más, me dijo con su voz sensual. (en ese momento ya todo me parecía sensual)
Pero ya se acabó todo, ya no tenemos más que beber, le contesté con la voz débil.
– Tengo algo más fuerte en la cocina, si quieres te lo preparo.
Y yo, mirándole esos ojos orgásmisos, entre abiertos y cerrados, así como se queda la gente después de hacer el amor, y acordándome de que me puse el calzón de encaje le dije: dale! Me quedo! No tuvo que insistir mucho, no?
El fue a la cocina a preparar las bebidas, yo me fui al baño, respiré, me arreglé el cabello, me bajé un poco el cuello del suéter, así como pa que se viera el hombro, aflojé la tensión que tenía y dije: ya está, hijueputa! Si tiene que pasar algo que pase! El tipo es divino y si yo no aprovecho ahora, quién sabe cuándo diosito me mandará otra oportunidá. Tengo que probar cuerpo ajeno y es hoy! y cuando regresé ya no me senté en el comedor. Fui directo al sofá. El vino con los vasos y se sentó a mi lado. Conversamos más, bebimos, pusimos música, miramos videos en la computadora y quedamos amortiguados.
Hasta ahí no pasaba nada. Nos comíamos con los ojos pero nada! El tipo de lo más educado, chugcha!!! Ni una manito en la pierna, ni el bracito detrás de mis hombros, nada y eso que le puse en el yutuf Le rempart de la Vanesita Paradise como pa dar ambiente, según yo!!! Puta, este man qué lento!!!! Decía yo.
No quieres bajar un poco las luces? pregunté. Y él se levantó a apagar las principales y prendió una lamparita de una mesa esquinera. A esas alturas yo ya estaba líquida. Qué fue, qué estás esperando, pensaba. Ël seguía sin hacer nada. Me imagino que estaba nervioso igual o más que yo, así que me viré hacia él, levanté los pies en el sillón, me puse en posición de mariposa lo miré directo y le dije: qué lindo eres, me gustas. Y él, bien arrimado en el espaldar pero con la cara hacia mí me contestó: En serio? Tú también me gustas, y me lancé. Si el tipo no iba a hacer nada tenía que ser yo quien diera el primer paso.
Le puse el cuerpo encima y me colgué de su boca horas! Qué labios más lubricados los suyos! Ese rato me acordaba de todas las conversaciones de sexo y preliminares que había tenido con mis amigas cuando recién empecé a salir al mundo. “Cuando esté muchando, si quiere que pase algo más, mija, apriete bien las tetas en el pecho de su contrincante. Hágale sentir, que así como ellos aprietan el paquete contra una cuando quieren entrar, nosotras también podemos hacer lo mismo cuando queremos que entren. Usté hace eso y el man como termómetro de niño con fiebre: hasta el tope en un rato!
Y eso, exactamente, es lo que hice. Claro que había que apretar mucho porque tetas, tetas casi no tengo! Entonces el tipo empieza a responder y da la vuelta la posición. . Me acuesta sobre el sofá y se pone sobre mí. Sus manos me recorrieron desde las piernas hasta la cintura y terminaron dentro de mi suéter. Me lo sacó! Me alzó el brasiere y yo dejé que su boca explorara mis pechos. Yo le jalaba los crespos mientras sus dientes me apretaban un pezón.
Ahora sí, no hay vuelta atrás, pensaba. Mierda, cómo me metí en esto? Eran cortocircuitos de razón en medio del placer. Es un niño!!! Qué hago yo franeleando con un niño???
Y volvía a lo que estaba pasando. Sus manos parecían plantas carnívoras, iban mordiéndome por donde pasaban. Un rato, su palma se deslizó por entre mis piernas y yo traté de detenerlo. El la empujo con más fuerza y de pronto sentí que sus dedos ya estaban dentro de mí. Qué avezado este chico, pensé. Yo le jalé fuerte del cabello y él trató de cogerme de la mano. Su reacción hizo que los dos nos fuéramos al piso. Nos miramos un microsegundo y volvimos a querer arrancarnos la piel con nuestras bocas. Entre los besos y las tocadas, él me sentó en uno de los sillones, se puso de rodillas frente a mí y me bajó el pantalón. Con eso no contaba! Y ahora? (flashes de conciencia) Madre mía!! Qué va a hacer!!! No puede ser! Así? A la primera? Tan de una es este muchacho? No lo podía creer! Pero si mi único ex casi nunca lo hizo, pensaba.
Y en efecto, así de una fue el muchacho. Acercó su boca a mi entrepierna y se quedó allí. Yo me quedé mirando desde arriba, estupefacta con el grito de susto y placer ahogado en la garganta. Solo dejé de respirar. Qué boca del tipo! Qué manera de usar la lengua! Yo sentí que ascendí al Olimpo!!! Sentí que Zeus me poseía en todas sus formas!!!! Y no fue un ratito, fue mucho muy largo! Si hubiera podido escoger la muerte en ese momento lo hubiera hecho!
Yo por mi lado, estuve un poco lenta, la verdá. Hasta ese momento no había hecho ni el intento de meter la mano en su pantalón, estaba bien concentrada y ocupada repasando milimétricamente su espalda, pero ya en ese momento me acomodé para hacerlo. El no quiso, se retiró un poco y yo lo intenté de nuevo. Le abrí el pantalón e introduje mi mano. Esperaba encontrarme con todo su aparataje listo y dispuesto para el ingreso. Estaba segura de que mis dedos se toparían con una roca volcánica! Apenas entró mi mano no sentí nada. ¡Qué raro! Fui abriéndome espacio con las yemas y nada! Navegué más a profundidá y casi en el fondo di con el soldado caído. No estaba en firmes, estaba a discreción no más.
-Verga!!!! Qué pasó?
El Miró a otro lado y yo me retiré un poco. El se cogió el cabello y dijo: lo siento.
Yo tuve que respirar un poco para bajar las revoluciones. Eestás bien? Pregunté. Sï, respondió. Lo siento. En serio.
No pasa nada, todo bien, le dije mientras iba asimilando lo que sucedía.
-Me gustas, me gustas mucho, pero tomé demasiado café hoy.
Sí, claro, dije entre dientes. EL café.. seguro es el café. Te salía mejor decir: no me prendes y así no quedabas tan mal!
-tranquilo, no pasa nada. Si no te gusto no te gusto y todo bien.
-no es que no me gustes, me gustas full es solo que..
-ta bien.. no digas nada. Me voy.
– Vas a volver?
Volver y para qué??? Para que no se te pare? Para que me dejes a medias? Con las piernas cruzadas refregándome yo misma? Quise decirle.
-No. era excepcional hoy. Tengo el tiempo copado. Sorry- y comencé a recoger mi ropa.
-Entiendo, ya sé por qué no vas a volver.
– No sabes nada!!!
-Me gustas mucho! No es lo que piensas.. no te gustó la primera parte?
Sí, le dije mientras me ponía otra vez el calzón de encaje. Lo haces muy bien.
-y entonces?
-entonces nada!
El se acercó, me cogió de la mano y comenzó a besarme el brazo. El brazo, el hombro, el cuello, el pecho, el ombligo y el frío nos llevó a su cuarto. Franeleamos un poquito más y enredados entre nos, nos quedamos dormidos un par de horas. A la madrugada, casi amanecer, me desperté ya para irme. Me enfundé el jean, el suéter, los zapatos, él me puso una cobija encima hasta entrar al auto y salimos.
-vas a volver?
-no sé.
………….
A la mañana siguiente hablé con una amiga sobre lo que había pasado.
No fuiste vos, fue la yerba. Si viste que tenía la cajita llena, seguro el tipo fuma como animal y fue eso lo que le jugó Barcelona. Ahora sería de hacer citón con él cuando esté limpio, a ver qué pasa. Lo vas a volver a ver?
-NO sé, por el apuro dejé los libros en su casa. Los libros y mi calzón de encaje.
– Entonce, ya tienes pretexto, mi amor.

Intentos fallidos

El man me escribió para decirme que iba a estar por mi ciudá y que si yo lo podía recibir. Hace algún tiempo fuimos novios por 4 años y nuestra relación era de lo más cárnica. Como el tipo nunca me dejó de gustar y constantemente nos escribíamos, pues le dije que sí. Hablé con la dueña de la casa y le dije que me reservara un lugar para tales fechas y que yo le pagaría apenas pudiera.
Con la confirmación de su llegada la cabeza no me dejó de parar. Hijueputa hijueputa, por fin!!!! Yo estaba en abstinencia por falta de candidatos desde hace un año más o menos y andaba con unas ganas de coger que ya no podía! El útero se me iba a salir, creo. En tiempo de ovulación me trepaba por las paredes, pasaba viéndole a mi actor porno favorito y ajusticiándome sola. Yo decía, cuando llegue este man es que me lo meto al cuarto y no lo dejo salir por lo menos en dos días! Me voy a volver parque de diversiones y que él se trepe al juego que más le guste!
Tenía tantas cosas en mi cabeza que no paraba de hablar de eso. Todas mis amigas ya lo sabían y ellas me habían ayudado a prepararme para su bienvenida. El llegaría un día entre semana en la madrugada y yo al abrirle la puerta saldría hecha la tigresa del oriente.
En esos dos días que faltaban agenciamos utililería. Mis amigas me trajeron todo tipo de camisones para la ocasión. Randas, sedas, encajes, transparencias, beibidoles con huecos, sin huecos, con cintas, sin cintas, con mensajes, con látex, de todo. Una noche me probé unos cuantos y me quedé con un par. El uno era demasiado transparente. Al verme al espejo me veía los pelos de la concha y los pezones todo oscuros y paraditos. No, no, no dije, este está como demasiado. Voy a parecer desesperada, como si no hubiera cogido en años! Y como en efecto, así era, había que camuflar el deseo, así que mejor el otro, el que tenía una salida larga y la tela era un poquito más tejidita.
El día antes de su llegada fui a hacerme un facial, una depilación de bikini, axilas, cejas, piernas y me alisé el cabello. Esa noche me acosté a dormir como lo hacían nuestras abuelas. Me puse la red en el cabello y me quedé boca arriba para que no se me arruinaran las pestañas que me puse. Dormir en realidá no podía. El vientre me quemaba solo pensando en que en unas horas timbraría y lo tendría frente a mí, dentro de mí y sobre mí. Esa noche no me quise masturbar porque quería guardar todo para el encuentro.
El tiempo pasaba como en dimensión desconocida. Miraba el reloj y eran las 11, luego las 12, y luego las 11 y 45! No sé si miraba mal o los minutos en realidá iban en retro. Me dormí un par de horas y me desperté a las 3. De ahí ya no pude. Me senté a leer, a avanzar un poco del trabajo y dieron las 5. Supuestamente él llegaba a esa hora.
Desde ese momento yo ya me imaginaba todo. Abría la puerta, me abrazaba, yo me iba a pegar a su pecho lo que más pudiera para hacerle sentir mis senos y muy sutilmente iba rozar mis partes con las suyas. Yo quería que él llegara con las mismas ganas con las que yo lo esperaba, que al sentirme cerca me cogiera la nalga, una teta, me pasara la lengua por el cuello, no sé, como en las películas!
Pasadas las 5 me llegó un wasap. Ya llegué, estoy afuera.
Me levanté, fuial baño a mirar que mi cabello estuviera bien, me puse un poco de perfume, me acomodé el camisón como para parecer que me cubría pero que por descuido se me habían quedado unas partes afuera y bajé. En esos nervios y en esas necesidades no me acordé que tenía unas sandalitas de taco que hacían juego con el atuendo y salí con las chanclas de dedo que me heredó mi mamá.
Prendí la luz, abrí la puerta y me cerré el camisón en el pecho. Claro, todo estaba bien practicado como para que cerrara arriba y abajo dejara un pedazo de pierna afuera. Con esa temperatura de la ciudá mansa, el llucherío estaba justificado.
El me miró, puedo decir que con ojos de hombre, me abrazó y en seguida me separó de su cuerpo. No tuve chance de hacerle de juntarle las tetas. Pasamos al sillón, no quiso ni sentarse, me dijo que estaba exhausto por el viaje y que quería bañarse y descansar.
Hijo de la gran puta!!!! Decía yo!!! Descansar? Descansar a esta hora y con estas ganas que tengo encima? Y estuve a punto de lanzarme, de rogarle y suplicarme que me hiciera el amor por lo menos media horita!! Pero nada, el man firme. No sé qué le pasaba. Me dijo que en realidá necesitaba descansar porque a las 8 tenía que estar en algún lugar para empezar su rodaje.
Este tipo se hizo maricón, decía yo maldiciendo todo lo que estaba pasando. Es que sí, no había explicación. Qué pasó? Si las veces que nos habíamos visto con pretextos o sin ellos siempre terminábamos tirando. Nos mirábamos y a coger durísimo. Pero no hubo chance.
Ese rato, como en las viejas historias de la histeria: ducha de agua fría en todo el cuerpo y como aun así no se me iba la calentura, pues a mano limpia tocó apaciguarme un poco. Ese clítoris me quedó ardiendo!
Dos días iba a estar él en la casa y yo dije, bueno, de pronto sí está cansado y luego, en la noche sí, hacemos sangrar los oídos de los vecinos. Tenía esperanza, pero siguió igual. Salió, todo el día no me llamó, ni me escribió. En la noche llegó y volvió a decirme que estaba cansado, que el trabajo que tenía era muy fuerte y que por eso se iba a dormir temprano. Me estaba evitando el tipo.
Yo agoté los recursos que tuve: el camisón, que me lo puse otra vez esa noche, conversación, voz dulce, acercamientos y nada! El tipo parecía perdido. Un rato ya me emputé, me fui a mi cuarto a dormir, pero antes le dije: está bien, mañana no voy a estar, arréglate vos y nos vemos cuando se pueda. El solo me preguntó a qué hora llegaba. Yo ya ni contesté.
En efecto, al otro día me fui a encerrar en el estudio y trabajé hasta tarde. Salí, fui a pegarme una biela con una compañera y a contarle la historia u en la mitá de la conversación me llega un mensaje de él. Que se le había perdido la llave y que si yo podía ir a abrirle la puerta.
Dejé todo ahí y regresé. Lo encontré esperándome afuera y como ya era la última noche que estaríamos, pues que decidí preparar un poco de café para conversar en buena lid. Le pregunté que qué le pasaba y Nada, nada, decía. Finalmente, me harté, me despedí y me fui a mi cuarto.
A los 10 minutos, más o menos, suena mi puerta. Era él. Puedo entrar a descansar con vos? Me pregunta. Y Yo entre apática, cabreada pero con esperanza aún, le hice pasar.
Entró a mi habitación, se acostó en mi cama y me dijo ven. Ese rato tuve una explosión líquida. El es tan varonil, tan de espaldas anchas, de cuello fuerte y con unas manos que calientan a cualquiera. Me tomó la mano y yo en un dos por tres ya estaba acostada a su lado. Le pasé la pierna por encima y él se acomodó como para que la bajara.
Me dijo que yo era su mejor amiga y que quería contarme todo para que le orientara un poco. Yo me puse grave. Qué me iba a decir? Por qué no estábamos cogiendo ya?
Yo quería besarlo desde que lo vi, pero guardé el último retazo de dignidá y no lo hice. Qué pasa, le pregunté, y el man soltó todo! Hijueputa, de gana pregunté!!!
Se mandó un discurso de una hora contándome que había terminado recientemente con una novia suya y que estaba roto el corazón. Que había decidido ir a la ciudá para cambiar de humores y por algo de trabajo, pero que en realidá se sentía muy mal. Juro por el dios en el que no creo que respiré, me sentí estúpida, usada, basureada, rechazada y lo peor de todo con esa calentura encima! Tenía ganas de llorar, gritar e írmele encima! No me importaba nada! Quería coger!
Yo no quería casarme con él, q solo sexo quería! Quería abrir las piernas y que el tipo me rompiera! Nada más! Y ni siquiera eso se pudo! Verga!!! Me retorcía por dentro, pero ponía buena cara. Ya, bueno, ya.. ya va a pasar.. le decía.. Qué horrible, mierda!!! Nunca me sentí así! A mi edá, hijueputa, yo dándole toda la importancia al man, en lugar de salir corriendo a un bar a buscar a cualquiera. Mientras seguía a su lado sentía clarito cómo se me iban calentando las partes y cuando ya fue inmanejable, lo saqué del cuarto. Tengo sueño, le dije, anda a descansar pa tu viaje de vuelta. Apenas salió puse seguro, prendí la compu, em enchufé los audífonos y me puse a ver porno hardcore!